03-10-2016
Hoy en el Hall de Pichincha

MÚSICOS PARA EL ALMA EMOCIONÓ A GRANDES Y CHICOS EN EL GARRAHAN

Con un repertorio que combinó reconocidos temas del cancionero popular y piezas de música clásica, los artistas llevaron alegría a los pacientes y sus familias

Hubo cintas de colores, narices de payaso y alegría a montones. Hubo música para los más chicos y pasajes sinfónicos, cantantes populares y de ópera y hubo también, y muy especialmente, una emoción que embargó por 40 minutos a todo el público. Todo eso pasó esta mañana en el hall de acceso del Hospital Garrahan, donde unos 60 músicos que integran la orquesta de Música para el Alma hicieron vibrar a grandes y chicos interpretando un variado repertorio de clásicos infantiles y música sinfónica.

La presentación de los Músicos para el alma arrancó poco después de las 11, tras calentar cuerdas, vientos y tambores frente a un público expectante compuesto por pacientes, familias y trabajadores del hospital. La banda arrancó el show con Manuelita, el clásico de María Elena Walsh, continuó con un área de La Flauta Mágica de Mozart cantada por una solista, y hasta sumó intervenciones de Magdalena Fleitas, reconocida cantante popular, que versionó distintas canciones infantiles en ritmos andinos y norteños.

El clímax llegó con la música de la Pantera Rosa y con la clásica tarantela Funiculí, funiculá con canto y salto incluido. La presentación consiguió en varias oportunidades la ovación del público, que en algunos pasajes se emocionó hasta a las lágrimas.

El evento fue organizado por el área de Representante del paciente y la organización Música Para el Alma, un proyecto solidario de músicos de orquestas sinfónicas y coros de Argentina, que acercan su actividad a hospitales, escuelas de educación especial, geriátricos e instituciones de bien público en general para acompañar con su música a personas que pasan por situaciones de vida difíciles.

El objetivo de Música para el Alma es establecer un contacto humano directo. El origen de estos conciertos tiene un nombre, Eugenia, una joven y talentosa flautista de la Orquesta Nacional de Música Argentina Juan de Dios Filiberto, quien en su prolongada lucha contra una enfermedad eligió transformar esa realidad originando este proyecto destinado a llevar música a quienes atraviesan realidades complejas.

Al término de la presentación, los músicos recorrieron las salas de internación para llevar música a los pacientes internados.