Esta mañana el hall de ingreso del Hospital Garrahan parecía un vivero: muchas mujeres y varios hombres amasaban tierra húmeda, trabajaban el musgo y elegían plantas con y sin flores. Estaban participando del primer taller de Kokedama -una técnica surgida en Japón hace más de 500 años- para padres y profesional de la salud, con el fin de generar un espacio de aprendizaje, distracción y contacto con la naturaleza. El taller fue organizado por el Grupo Medicina Integradora y la Oficina Representante del Paciente y dictado por el Garden Club.

"Trabajar la tierra con las propias manos reduce el stress y da alegría", explicaba Jean del Garden Club con dulzura a las más de 30 personas que, guantes puestos, trabajaban el barro hasta dejarlo hecho una bola parecida a una masa. Con un micrófono para que todas y todos la escucharan, Jean iba recorriendo cada trabajo y dando consejos, llevando musgo donde faltara u opinando sobre qué planta era la adecuada según el fin para el que se quería: "si no tenés luz directa, está muy bien que elijas una suculenta".

El taller de Kokedama cambió la mañana para quienes hoy, con un día complicado por el mal tiempo, tuvieron que llevar a sus niños al Hospital y pudieron no sólo aprender una nueva técnica para trabajar con plantas si no llevarse la creación a sus casas. Cada persona que pasó por el taller se fue con uno o dos kokedamas.

La charla-taller "Kokedama: arte japonés" se realizó en el marco del 3 curso de jardinería y estuvo dirigido a los padres y al equipo de salud, organizado por el Grupo Medicina Integradora y con el apoyo de la Oficina Representante del Paciente. El Kokedama es una técnica japonesa para obtener plantas ornamentales sin necesidad de usar macetas. Con sus raíces envueltas en bolas de musgo, con esta técnica se pueden producir distintos arbustos, arbolitos, plantas florales y silvestres.