30-11-2020

Se jubiló una de las primeras instrumentadoras quirúrgicas del Garrahan

A los 66 años, se jubiló Diana Bortolato, una de las primeras diez instrumentadoras quirúrgicas del Hospital Garrahan. Estuvo en la institución desde el primer día que abrió sus puertas y, orgullosa, cuenta parte de su recorrido.

El sábado 15 de agosto de 1987 era una mañana fría. Diana Bortolato, de 33 años, caminaba por la rampa de Pichincha. La expectativa frente a lo nuevo que se estaba gestando la entusiasmaba. Quería ser parte. Atravesó las puertas del nuevo Hospital de Pediatría Juan. P Garrahan, aún vacío y sin inaugurar.

Hoy, 33 años años después, Diana camina por los pasillos saludando a todos con alegría por el comienzo de una nueva etapa y por todos los recuerdos de tantos años de trabajo. “Ver el crecimiento y la transformación que tiene hoy el Garrahan también es ver mi vida y la de muchos compañeros que trabajamos ahí en todo este tiempo”, cuenta orgullosa.

Diana Bortolato forma parte de la primera camada de trabajadores que ingresaron al Garrahan en su comienzo, cuando el proyecto del primer hospital pediátrico federal de alta complejidad recién abría sus puertas.

En 1977 se recibió de instrumentadora quirúrgica y luego de 10 años trabajando en el CEMIC, su jefa, Marta Gonzaléz se enteró que estaba por abrir el Garrahan. Ella junto a tres instrumentadoras más se presentaron a una entrevista y comenzaron a trabajar el martes 18 de agosto de 1987.

“A mi lo que me impactó es que iba a ser algo nuevo y apasionante para formar parte, que no había en ninguna parte del país. Un hospital que se formaba con profesionales de todo el país y con una mirada de interdisciplina, de alta complejidad”, cuenta Bortolato.

Y agrega: “Tengo un libro donde está la carta fundacional de Juan Carlos O'Donnell, el primer director del Hospital que cuenta la génesis del Garrahan como un proyecto que inició en 1969 con una mirada puesta en la salud pública. Se pensaba construir en el barrio Saavedra pero con los años el proyecto se trasladó a donde está hoy, que era un predio militar”.

El 6 de septiembre de 1987 se realizó la primera cirugía dentro del Hospital, una apendicitis. “Era algo que daban ganas de formar parte. Las diez instrumentadoras que estábamos lo vivimos, lo transitamos y crecimos con el Hospital. En la primera cirugía todas queríamos estar dentro del quirófano porque era una emoción muy grande. Hoy hay 20 quirófanos, en ese momento había uno solo. Muchos fuimos creciendo a la par del hospital e hicimos un recorrido que tiene sus frutos”, recuerda Diana.

La vida de Diana y de su familia estuvieron signadas por el Garrahan. Su segundo hijo fue uno de los 15 primeros niños y niñas que inauguraron el jardín maternal ‘Quiero mimos’. Hoy, ya jubilada, recuerda haber estado presente en muchos momentos importantes del hospital, como la ampliación del Centro Quirúrgico, el comienzo de la actividad docente a distancia a través de la Oficina de Comunicación a Distancia (OCD) y la formación de la Carrera Hospitalaria y de los becarios para Instrumentación Quirúrgica.

“En el año 2000 fui a la OCD a buscar una historia clínica, vi las cámaras y le pregunté a los chicos si se podía usar para dar clases. Me dijeron que sí y empecé a dar talleres en vivo de instrumentación. Las primeras clases fueron a Jujuy y Ushuaia”, recuerda Bortolato.

También militó en la profesionalización de la instrumentación quirúrgica y es docente de la carrera en la Universidad Nacional de Entre Ríos, el Instituto Superior de Tecnicaturas para la salud y en la Universidad Favaloro. Dentro del Garrahan realizó investigaciones en torno a la instrumentación y formó parte de la constitución del plan de estudios para la Licenciatura en Instrumentación Quirúrgica del Ministerio de Salud de la Nación.

“Yo siempre hice cosas porque me dejaron hacerlas. Es lo que más me enorgullece del hospital. Nosotros crecimos con el hospital y el Garrahan creció con la necesidad de salud. Hay que trabajar, continuar, aprender, transmitir y tener ganas de hacer cosas. Fueron 33 años muy activos pero me voy muy contenta por el camino recorrido y porque sé que hay trabajadores que van a continuar haciendo cosas por este Hospital”, destaca Bortolato.